viernes, 25 de enero de 2008

Nada cambia. China, si.

Tan sólo han hecho falta tres días y un par de principios para que el post anterior haya dejado de tener sentido. Nada cambia. Rectifico. China, sí. Y es que nunca imaginé que pudiera existir un acontecimiento en el qué se dieran tantos capones al ciudadano y en el que los gobernantes se pusieran tan nerviosos como antes de unas elecciones generales. Tres días y un par de principios más tarde. Rectifico. Existe algo peor, unos Juegos Olímpicos.

Quizá todo es debido a que en China no se vota ni para elegir presidente de escalera, lo cierto es que se percibe la tensión del momento histórico. Especialmente en la televisión pública, la imagen más próxima que el ciudadano tiene del poder. A principios de año, el canal deportivo CCTV5 pasó a denominarse Canal Olímpico en una ceremonía que dio la vuelta al mundo no por las actuaciones musicales si no por la actuación de Hu Ziwei que desenmascaró el comportamiento adúltero de su marido Zhang Bin frente una audiencia millonaria. Por cierto que a Zhang Bin, antes estrella televisiva, lo han debido poner a hacer fotocopias en la redacción o tal vez se haya marchado a las Maldivas con su amante ahora que ya lo sabe todo el mundo, porque yo no lo he vuelto a ver.

La televisión pública ha preparado un video para promover el comportamiento cívico de la ciudadanía durante los JJOO que como no podía ser de otra manera repite de manera machacona. Cada detalle está muy cuidado para conseguir un efecto anestesiante y armonioso. Desde la música hasta los actores que más que actores son ángeles. Atractivos, sonrientes y siempre dispuestos a hacer el bien, ayudando a una ancianita a cruzar la calle o colacando la maleta del vecino en el comportamiento superior del avión, el video hubiera alcanzado la perfección de haber explicado a los niños que antes de ir a la cama hay que hacer pipí. Aun así no se puede negar la buena intención y la alta consideración del Gobierno con sus ciudadanos.

Todo muy conmovedor y buenista, tanto que como CCTV se vea en la Moncloa me veo el video de marras protagonizado con actores españoles en las pantallas del metro.


ACTUALIZACIÓN: Gracias al inigualable Hanwubai, este es el link del video del que se hacía referencia.

5 comentarios:

hanwubai dijo...

Yo he visto ese empalagoso anuncio del que hablas... y otros de la "armoniosa Shanghai" obra de la SMG. Un chino cediendo el paso...eso es digno de ver:
http://v.youku.com/v_show/id_ca00XMTY5MjEyNjQ=.html
Un cordial saludo, desde Hangzhou.

Mablog dijo...

Gracias por el link, maestro. Yo lo estuve buscando por la etiqueta "ciencia-ficción" aunque no sé porque no lo encontré.
Saludos desde Shanghai!

hanwubai dijo...

No hay de qué, mablog. Aquí el concepto primordial es "armonía", 和谐, palabra cuasimilagrosa y que por arte de birlibirloque transforma al más estólido de los brutos en un Francisco de Asís o Santa Teresita del Niño Jesús...pero sobran las palabras, el día a día nos abofetea con escenas para otro videomontaje. Imagínate. Edificio de los visados en Shanghai, puertas giratorias, un servidor a punto de entrar con la santa embarazada...en esto un gentil nativo que se nos adelanta, se introduce y mete tal empujón a la puerta que si no me ando abispado, y freno en seco a mi señora, somos carne picada en molinillo...será cafre!!! Me quedé con las ganas de patearle los armónicos...

LOOLA dijo...

Aunque se celebren Olimpiadas en China a mí me seguirá dando yu-yu.

besos brujos! loOla

Ex-Kowalinsky dijo...

Desde lo lejos parece que China lleve 2.000 años cagándola en los mismos sitios y aún no se ha enterado.