domingo, 5 de octubre de 2008

Amor Ocre

Domingo no es el mejor día para hacer promesas. Te levantas, recorres los siete pasos que te separan del cuarto de baño y mientras expulsas la última gota de alcohol que quedaba en tu cuerpo miras al tipo del espejo sin valor para hacerlo a los ojos. Solo han pasado unas horas pero no puedes evitar sentirte 420 minutos más viejo.
Regresas y ella sigue allí. Desnuda y dispersa entre las sábanas. No recuerdas los detalles pero sí que sabes el final y en el suelo, las pruebas de tu culpabilidad.
Ella duerme. Tú consumes el primer cigarrillo del día y tus pensamientos se mezclan con el humo hasta morir en su piel suave y amarilla. Mañana no recordarás su nombre pero esa piel te perseguirá hasta hacerte enloquecer.
Le preparás un té y mientras la ducha borra los besos que quedaban en su cuerpo. Tu amor perdido por las cañerías.
Domingo no es el mejor día para hacer promesas y tú le acabas de decir que la volverás a llamar.

4 comentarios:

Edgar Rovira dijo...

Los domingos resacosos y con sábanas de por medio son muy peligrosos. Se diría que los carga el diablo.

Anónimo dijo...

nunca bukowsky penso que su novela "mujeres" daría para tanto...

LOOLA dijo...

Es fin de semana, te olvidas del deber y haces las cosas por hacer...
¿Crees que creyó que la llamarías? Mmm...

bEsos brujos!

heidileon dijo...

Buen relato/retrato de la comunidad expat.