viernes, 12 de octubre de 2007

Pekín en Octubre



Debe ser que Octubre es mes de revoluciones o tal vez sea por decreto. Lo cierto es que cada año con la llegada del otoño, Pekín se sacude la tiranía de lo gris y las calles de la capital se llenan de luz y el cielo de azules e incluso sus edificios sobrios de corte soviético parecen recuperar la alegría que nunca tuvieron.

Es el momento de callejear hasta que las piernas se revelen y hasta que las sorpresas dejen de serlo. Sentirse vivo recorriendo las amplias avenidas trazadas a escuadra y cartabón o perderse en los laberintos llamados Hutong. No hay lugar como Pekín para disfrutar del placer de sentirse un extraño.

Octubre es un espejismo en el calendario pekinés y la crudeza del invierno pronto hace que ni los paseos por el parque, ni las hojas caídas ni el sonido del erxian sean románticos y que lo más parecido al amor sean los noodles calientes. Así es Pekín

lunes, 8 de octubre de 2007

¿Es el Mandarín el idioma del futuro?

Una respuesta simple y categórica a la pregunta que titula está entrada sería, no. El inglés seguirá ocupando el papel de lingua franca durante este siglo, bautizado ya por los poseedores de la bola de cristal como "el siglo de China" y es que es más fácil que los chinos aprendán inglés (como ya lo están haciendo) que el resto de la humanidad aprenda chino. A pesar de ello es innegable la importancia que la enseñanza del mandarín tiene y seguirá teniendo en un futuro.

Desde la apertura de China al mundo exterior a finales de los 70, el estudio y aprendizaje del mandarín ha crecido de manera progresiva al principio y exponencialmente con la entrada al nuevo milenio. Cada vez son más las universidades y los institutos de Estados Unidos y Europa, los que ofrecen la posibilidad de realizar asignaturas en la lengua de Confucio, las escuelas oficiales de idiomas se pelean por encontrar profesores y en la radio ya hay cuñas anunciando los cursos milagro al estilo "home english" (milagro no por la rapidez con la que se aprende sino por el número de años que estos cursos han sobrevivido en el mercado sin que ningún juez los mandará a la cárcel).

Las razones de este "boom" son principalmente económicas ya que los amantes de la cultura y sinólogos de vocación siguen siendo prácticamente los mismos que al principio. El resto son los que se han unido a la fiesta pensando en el retorno de la inversión dentro de unos años y así, sobre todo Shanghai que es dónde mejor se vive, se ha llenado de individuos producidos en masa con el molde con el que hicieron el personaje del video caca-culo-pedo-pis las juventudes socialistas.

El mandarín no se aprende en seis meses por muy intensivo que sea el curso y siempre seguirá siendo más rentable el Master en Relaciones Internacionales del Instituto de Empresa. Los traductores e intérpretes profesionales, esos que discretamente se sientan detrás del mandamás de turno en las cumbres internacionales en las que participa China, siempre son de la raza Han. La diáspora china ha sido de tal magnitud a lo largo de la historia que prácticamente no hay rincón del planeta donde no llegarán los chinos y crecierán aprendiendo la lengua del lugar y conservando la lengua materna (en muchas ocasiones el cantonés, es cierto) pero como en esta profesión hay que ser corporativista y uno no puede morder la mano que le da de comer... "pasen y vean, señores" "vengan a China en busca de su Dorado"

miércoles, 3 de octubre de 2007

Juegos Especiales


Estos días se están celebrando en Shanghai los Special Olympics. Los atletas especiales, disminuidos psíquicos, hacen suyo el lema de lo importante es participar y sólo compiten en entusiasmo y en regalar sonrisas. Los Special Olympics forman parte de todas aquellas competiciones deportivas internacionales que recientemente han elegido China como sede. Formula 1, Juegos Asiáticos de 2010 en Guangzhou, el Mundial femenino de Fútbol de 2007... y por supuesto la madre de todas las competiciones: los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.

Los respectivos comités organizadores seguro que pensaron en aquello tan filantrópico de propagar el espíritu olímpico, los valores de paz y toda esa retahila de frase hechas que tan bien dominan los asesores presidenciales. Quizás el lado más mercantil de esos mismos comités organizadores también se dejó seducir por el tan cacareado “mercado de 1.300 millones de consumidores” y como no, las autoridades locales también contribuyen al interés general con su sobredosis de paternalismo y propaganda.

Con independencia de los motivos que hayan provocado el enlace entre los cinco aros olímpicos y las cinco estrellas de la República Popular, lo cierto es que las calles chinas se han llenado de mascotas, logos y lemas y el chino medio que sigue prefiriendo el Mahjong a las mujeres dando patadas al balón debe andar un poco confundido ante tan pantalla gigante con mascotas cabezudas.

Los Special Olympics por supuesto vienen con el pack completo de imagen de marca. El cartel, tal vez un intento de copiar a Joan Miró realizado por uno de los participantes en los juegos. El logo, un ojo verde al estilo gran hermano que los taxistas lucen orgullosos en sus nuevas camisetas-uniforme y la mascota, un bebé con tres pelos y con orejas de soplillo que inspira la misma ternura que los participantes en estos Juegos tan especiales.